jueves, diciembre 15, 2005
Dice en algún diccionario respetable que el intelectual es la persona dedicada preferentemente al estudio de las artes y/o letras…
No pude evitar regresar a la civilización, mientras observaba algunos cortometrajes alemanes del nuevo ciclo del MAAC.
Mal o bien, me llevaron a reflexionar sobre los intelectuales contemporáneos cercanos) de este siglo. Evidentemente yo no soy una intelectual, no voy a poder hablarles, ni barajar nombres. A lo mejor quede como una ignorante, aunque eso cada vez me preocupa menos.
Pues mi conclusión es que, hasta la fecha, no he podido acertar en conocer a un intelectual verdadero. Pero no lo critico…
Me imaginó que después de tanta historia, ya no es un intelectual el que reflexiona hasta convertirse en un nuevo científico brillante o quizás un reconocido filósofo. El intelectual es un pana que sortea conocimiento, especialmente sobre literatura y algo de artes. A lo mejor cinematográficas o pictórias.
Me lanzo a decir que ya no existen los intelectuales de verdad. Y si he conocido alguno muy de cerca…pues me he decepcionado, una vez más, de los grandes misterios de la vida.
Quizás, solo fueron seres mitificados, y como le decía el otro día a alguien “Seremos interesantes, según quien haga nuestro retrato”.
Es muy complicado pretender acumular siglos y siglos de historia, de filosofías, reflexiones, nombres y demás asuntos vinculados con nuestra frágil memoria.
Hay verdades que cambian, la tierra tuvo a uno de sus últimos intelectuales en Borges.
Me declaro inútil de poner hacer un retrato a lo “mitificado” de algún intelectual de mi era a la redonda.