martes, septiembre 12, 2006
(Película Sordomuda - Influecia- Charly García)

Ese día la noche llegó un poco más temprano, apenas. Era verano.
Aura, ya menos niña, había cumplido su tarea. Revisar seguros en las puertas, ponerle comida al gatito y guiñarle el ojo al florero, sin flores, del centro de mesa. El Don, se apareció un poquito más temprano también. Si la noche es impuntal, todos tenemos derecho de serlo. Se presentó con un ramito de margaritas...y ganas de bailar.
Aura tenía destreza para el baile, aunque solo su abuelita se lo hacía notar.
Del bolsillo de su saco, el Don sacó un piano pequeñito y un mini acordón, pero eso sí...lo que no tenían en tamaño, lo tenían en sonido aplificado y fiel. ¡Aplausos! que hermosa canción. Linda velada.
...si no hubiese sido por Aura y sus ansias traducidas en un par de cigarrillos, el aroma del cuarto hubiese sido perfecto.
Por fin solos.

(Influeza-Influencia-Charly García)

Los ojos del Don eran invisibles, como clara de huevo. El insistía en contar cuentos, para aumentar el repertorio de mentiras de Aura. Ella se negaba a oirlos...sentía que esos aplausos no le pertenecían, sino a la noche y sus encuentros. Pero no se lo podía callar ni con luz artifial. El Don sabía reconocer la noche como si el mismo la hubiese creado. Que atrevimiento con Dios.
"Debes confiar en tí, lo tienes que saber". Qué copión, pensó.

(Infuencia-Influencia-Charly García)

"Es muy dificil ver, si algo contra mi ser...", dijo Aura, en medio de esa dinámica de plagios. Inmediatamente sacó su rosario, mas no para rezar, sino para olerlo. Era de esos que tenían el aroma de María, La Virgen. El Don, estaba sudado de tanto bailar. La noche comenzaba a consumirse. La ciudad ya estaba en silencio...silencio de lunes, de lunes por la noche.
Esa vez, hablaron poco. Mentira. Hablaron del sueño en que se miraron.

--Es que la luz plana le desdibujó el rostro, por eso...no estaba segura de saludar.

--Al mentiroso, no se le puede mentir, Aura querida.

---Mejor...a dormir, respondió ella.

--Al mentiroso, no se le puede mentir.

(Mi Nena-Influencia-Charly García)
(...las chicas que no saben reir, jamás van a bailar...)

Esta vez, Aura no tenía ganas de hablar. Hoy, no podía mentir. ¡Y ya! no le dediquen más canciones así; Aura no sabrá reir, pero bailar sí y muy bien.

--No, Don querido...en los sueños también se actúa. Dejemos de ser tan ilusos.

--"A donde vas yo estoy".

--También yo... pero prefiero pensar que no.