martes, septiembre 26, 2006
Y sentí como un dinosaurio chiquitito me mordía un talón. El izquierdo. La ausencia de dolor físico me dejó tranquila.
El dinosaurio chiquitito:
Vi ese pie indefenso y apetitoso; sin pensarlo dos veces WOUH...se lo mordí.
Mi primer ataque fue un fracaso, mi tamaño no ayuda. Cuando mude estos benditos dientes de leche, regresaré...
Seguí sentada en la computadora. Mi única reacción fue virar la cabeza con el afán de dirigir la mirada hacia x punto. Le vi la cola con escamas. No...no era un concodrilo, tampoco una amigable lagartija.
El Dinosaurio Chiquitito:
Mi tamaño puede llegar a ser casi tan ridículo como esta historia...pero ocurrió.
Luego de mi primera prueba, salí corriendo...no vaya a ser que me confundan con esos animales color café, carapachudos, con los que comparto piso debajo del parquet.
Por ahí se dice que los dinosaurios son una especie extinta, pero nunca me convenció esa teoría.
Solo son versiones de un mismo hecho. Las versiones sobre la pre-historia son infinitas. Infinitas como las colas de las lagartijas.
El dinosaurio chiquitito:
Vi ese pie indefenso y apetitoso; sin pensarlo dos veces WOUH...se lo mordí.
Mi primer ataque fue un fracaso, mi tamaño no ayuda. Cuando mude estos benditos dientes de leche, regresaré...
Seguí sentada en la computadora. Mi única reacción fue virar la cabeza con el afán de dirigir la mirada hacia x punto. Le vi la cola con escamas. No...no era un concodrilo, tampoco una amigable lagartija.
El Dinosaurio Chiquitito:
Mi tamaño puede llegar a ser casi tan ridículo como esta historia...pero ocurrió.
Luego de mi primera prueba, salí corriendo...no vaya a ser que me confundan con esos animales color café, carapachudos, con los que comparto piso debajo del parquet.
Por ahí se dice que los dinosaurios son una especie extinta, pero nunca me convenció esa teoría.
Solo son versiones de un mismo hecho. Las versiones sobre la pre-historia son infinitas. Infinitas como las colas de las lagartijas.