lunes, octubre 23, 2006
Qué no fue culpa de ellos enamorarse
Ninguno, jamás tuvo la culpa de aparearse
(entre ellos se culpan)

Y de rodillas ante la cruz y la presencia de un juez
declararon que se amarían, hasta la llegada de la luna
Fría culpa, que a ninguno abriga.

Y en un juego de alegría, desdicha y Normandía
se dio una criatura de inocente curvatura.
¿Acusados?
es que ellos no sabían

Los inocentes.

Ellos no sabían que la Luna llegaría
Los partirían. No los oyen...
Es que ellos no sabían