miércoles, octubre 11, 2006
Lejosss, lejossss...
De lejos o de cerca...Ecuador siempre nos termina pareciendo una mierda (adorable, pero al fin y al cabo, eso).
Lucio, León, Abdalá, la Mamá Lucha, Ni En Vivo, Ni En directo, Angelo, Hatti...
pero al final de toda conversación pesimista...aparece una voz (siempre reivindicadora), que pone en alto el nombre del país, a través de sus maravillas culinarias.
Inflamos pechitoooo y empezamos a recordar los carapachos de cangrejo de la abuelita, la receta del arroz con menestra y carne asada, de la tía o los chuzos y choclos del Sugar Sugar.
Pero hoy pensé ¡Qué nombres feos que tienen nuestros adorados platillos ecuatorianos!
Cuando fui a la sierra y me brindaron un Yaguarlocro (Mijita, échele más sangresita)...se me vino un flash back de las clases de historia...y recordé el significado de la palabra Yaguar.
O un Gallo Pinto hecho con guanta, bien cocinada, del asadero Dos Sin Sacar vía a Los Ríos.
En qué cabeza se nos puede hacer agua la boca cuando por ahí alguien dice "ummmm, ¡qué rico!
un Caldito de Pata y/o un Sequito de Pollo con una Chucula bien heladita.
Y sin embargo, a la mayoría nos encanta alguna de esas comidas, si no son todas.
Personalmente, me encanta el Seco...y no le hago cara fea a ningún plato típico (salvo al Caldo de Pata y al de Tronquito).
Quién es capaz de resistirse al sudor de un rico encebollado, sañpicado con ají de quién sabe donde, con que sabe qué.
Y díganme obsesiva, pero faltanto tan pocos días para las ansiadas elecciones, donde se nos muestran imágenes de los lindos paisajes que tenemos en nuestro paisito...yo me conformo con las escenas cercanas, de las esquinas y las carretas donde los paraisos se hacen chuzos y se degustan sin pensar en crisis de algún tipo.
Qué importa si el nombre del bautizado es turrito...el sabor es lo que cuenta.
Sabe a santito.
De lejos o de cerca...Ecuador siempre nos termina pareciendo una mierda (adorable, pero al fin y al cabo, eso).
Lucio, León, Abdalá, la Mamá Lucha, Ni En Vivo, Ni En directo, Angelo, Hatti...
pero al final de toda conversación pesimista...aparece una voz (siempre reivindicadora), que pone en alto el nombre del país, a través de sus maravillas culinarias.
Inflamos pechitoooo y empezamos a recordar los carapachos de cangrejo de la abuelita, la receta del arroz con menestra y carne asada, de la tía o los chuzos y choclos del Sugar Sugar.
Pero hoy pensé ¡Qué nombres feos que tienen nuestros adorados platillos ecuatorianos!
Cuando fui a la sierra y me brindaron un Yaguarlocro (Mijita, échele más sangresita)...se me vino un flash back de las clases de historia...y recordé el significado de la palabra Yaguar.
O un Gallo Pinto hecho con guanta, bien cocinada, del asadero Dos Sin Sacar vía a Los Ríos.
En qué cabeza se nos puede hacer agua la boca cuando por ahí alguien dice "ummmm, ¡qué rico!
un Caldito de Pata y/o un Sequito de Pollo con una Chucula bien heladita.
Y sin embargo, a la mayoría nos encanta alguna de esas comidas, si no son todas.
Personalmente, me encanta el Seco...y no le hago cara fea a ningún plato típico (salvo al Caldo de Pata y al de Tronquito).
Quién es capaz de resistirse al sudor de un rico encebollado, sañpicado con ají de quién sabe donde, con que sabe qué.
Y díganme obsesiva, pero faltanto tan pocos días para las ansiadas elecciones, donde se nos muestran imágenes de los lindos paisajes que tenemos en nuestro paisito...yo me conformo con las escenas cercanas, de las esquinas y las carretas donde los paraisos se hacen chuzos y se degustan sin pensar en crisis de algún tipo.
Qué importa si el nombre del bautizado es turrito...el sabor es lo que cuenta.
Sabe a santito.