lunes, noviembre 13, 2006
Seudocrónica (cada vez más crónica)
El viernes por sorpresa agarré petacas y partí para Quito. Casi todos los amigos Guayacos-Sabinescos se marcharon en este tour (en el que comprendí), porque la "carita de Dios" es nuestra capital.
En fin, yo tampoco fui al concierto, pues desconozco el repertorio de Sabina, todo esto sumado a la extrema languidez de mi bolsillo desempleado. Pero le resto importancia a esa situación, pues tuve el gusto de conocer a los blogstars más famosos de la estratófera-blogósfera y de reecontrarme con algunos otros. Phanton, Ludo, Hiscariotte, Guambra, Paulette, Palas y la Princess, quien me brindó posada en su acogedora casa y, además, me otorgó el placer de presentarme a la Canelita, el único perro de la historia que se sabe reir... y a diente pelado (cual Cascanuez).
y nos fuimos de chongo. Bueno, no tanto así...fuimos a unos de esos lugares tipo "Molin Rouge". Definitivamente, las cosas ya no son como antes. Las chicas eran verdaderos monumentos (A las tetas y a los traseros), pero gracias al auge de la silicona que se vive en la contemporaneidad. Mi persona se tomó un par de bielas, un par de shots de tequila y un vaso de vodka, lo que fue suficiente para mandarme a la cama con un dolor de oidos magistral...y levantarme al día siguiente con un fuerte chuchaqui...al que preferí llamar eufemísticamente "soroche".
El día siguiente se tornó cultural (para que vean que hago mis intentos de ser inteCtual, ya que la noche anterior demostré ser lo suficientemente Cumbiera). Visitamos la Universidad Catrólica de Quito, para ver a los "Tres Grandes de España", Goya, Picasso y Miró. Normalmente, Picasso es mi favorito, pero en esta ocasión, me quedo con los infantiles cuadros de Joan Miró y no-sé-por-qué.
El almuerzo de ese día fue una parte gratificante, definitivamente. Los Bloggers-Sabineros, no podían más con la ansiedad del concierto. Post concerteros existen. Por eso, me dedicaré a narrar mi paseo under por los antros del Quito. Nada más lindo que estar en una ciudad donde nadie te conoce, donde no se cumple eso de que " El Mundo es un Pañuelo" y si se da, es para sacarle beneficio (y conseguir yerbitas gracias al pana de otro pana). Shawarma de a dólar + 19 ensaladas para combinar, se convirtió en la ganga más atractiva para los monos. Bares iban y venían. Las horas transcurrían. Yo imaginaba las gargantas destrozadas de Paulette y Palas. No me equivoqué. La Paulette salió con un voz muy similar a la Edipa (y que pena si no la han oido, pues es muy Sexy). Terminado el concierto, nos volvimos a juntar en un exótico Mc Donalds. Romances por la Amazonas, conversaciones de lo-mismo-de-siempre, otras un poco más extrañas y/o excéntricas y pues...terminamos tomando un par de bielas por ahí...lástima que en la capital, el hechizo se acaba dos horas después que el de La Cenicienta. Pues como dice un gran amigo "Mucha policía...poca diversión". Lindo que nadie se convirtió en ratón y seguimos siendo las mismas divas-pobres(pero honradas) de siempre.
Luego de superar la cadena de soroches, chuchaquis y ansiedades que me atacaron en las sensuales alturas, mi cuerpo decidió resucitar un domingo 9 de la mañana. Las vacaciones ya estaban por terminar. Y aquí es la parte en donde el asunto se pone de bajada. Sólo me dedique a comer como Dios manda, para luego observar desde la ventanita del avión a una veterana y bella ciudad: Quito.
El viernes por sorpresa agarré petacas y partí para Quito. Casi todos los amigos Guayacos-Sabinescos se marcharon en este tour (en el que comprendí), porque la "carita de Dios" es nuestra capital.
En fin, yo tampoco fui al concierto, pues desconozco el repertorio de Sabina, todo esto sumado a la extrema languidez de mi bolsillo desempleado. Pero le resto importancia a esa situación, pues tuve el gusto de conocer a los blogstars más famosos de la estratófera-blogósfera y de reecontrarme con algunos otros. Phanton, Ludo, Hiscariotte, Guambra, Paulette, Palas y la Princess, quien me brindó posada en su acogedora casa y, además, me otorgó el placer de presentarme a la Canelita, el único perro de la historia que se sabe reir... y a diente pelado (cual Cascanuez).
y nos fuimos de chongo. Bueno, no tanto así...fuimos a unos de esos lugares tipo "Molin Rouge". Definitivamente, las cosas ya no son como antes. Las chicas eran verdaderos monumentos (A las tetas y a los traseros), pero gracias al auge de la silicona que se vive en la contemporaneidad. Mi persona se tomó un par de bielas, un par de shots de tequila y un vaso de vodka, lo que fue suficiente para mandarme a la cama con un dolor de oidos magistral...y levantarme al día siguiente con un fuerte chuchaqui...al que preferí llamar eufemísticamente "soroche".
El día siguiente se tornó cultural (para que vean que hago mis intentos de ser inteCtual, ya que la noche anterior demostré ser lo suficientemente Cumbiera). Visitamos la Universidad Catrólica de Quito, para ver a los "Tres Grandes de España", Goya, Picasso y Miró. Normalmente, Picasso es mi favorito, pero en esta ocasión, me quedo con los infantiles cuadros de Joan Miró y no-sé-por-qué.
El almuerzo de ese día fue una parte gratificante, definitivamente. Los Bloggers-Sabineros, no podían más con la ansiedad del concierto. Post concerteros existen. Por eso, me dedicaré a narrar mi paseo under por los antros del Quito. Nada más lindo que estar en una ciudad donde nadie te conoce, donde no se cumple eso de que " El Mundo es un Pañuelo" y si se da, es para sacarle beneficio (y conseguir yerbitas gracias al pana de otro pana). Shawarma de a dólar + 19 ensaladas para combinar, se convirtió en la ganga más atractiva para los monos. Bares iban y venían. Las horas transcurrían. Yo imaginaba las gargantas destrozadas de Paulette y Palas. No me equivoqué. La Paulette salió con un voz muy similar a la Edipa (y que pena si no la han oido, pues es muy Sexy). Terminado el concierto, nos volvimos a juntar en un exótico Mc Donalds. Romances por la Amazonas, conversaciones de lo-mismo-de-siempre, otras un poco más extrañas y/o excéntricas y pues...terminamos tomando un par de bielas por ahí...lástima que en la capital, el hechizo se acaba dos horas después que el de La Cenicienta. Pues como dice un gran amigo "Mucha policía...poca diversión". Lindo que nadie se convirtió en ratón y seguimos siendo las mismas divas-pobres(pero honradas) de siempre.
Luego de superar la cadena de soroches, chuchaquis y ansiedades que me atacaron en las sensuales alturas, mi cuerpo decidió resucitar un domingo 9 de la mañana. Las vacaciones ya estaban por terminar. Y aquí es la parte en donde el asunto se pone de bajada. Sólo me dedique a comer como Dios manda, para luego observar desde la ventanita del avión a una veterana y bella ciudad: Quito.