lunes, mayo 29, 2006

Pocos artistas concuerdan en la definición de arte. Sin embargo, casi todos coinciden en que el trabajo artístico tiene mucho de masoquista. Placer en el dolor, acompañado de sacrificio. Estos componentes son los necesarios, para definir a Orlan. Esta artista francesa, nacida en 1947, quien autodefine su trabajo como “arte carnal”.

Al observar los videos de su rostro siendo transformado de manera quirúrgica, es inevitable que la piel se me ponga de gallina y surge el cuestionamiento: ¿en realidad eso es arte?

Exhibicionismo, sin duda. Los videos de sus operaciones dan vueltas por Internet, con la siguiente cita a manera de advertencia subliminal: “A veces percibo vislumbres del horror que conlleva la normalidad. Todos estos inocentes que nos encontramos por la calle están agobiados por el terror de su propia vulgaridad. Harían lo que fuera con tal de ser únicos”. No creo que esta percepción este lejos de la verdad. Pero ella, si que ha encontrado la forma de ser única, apelando al vulgar morbo humano.

Al principio de su carrera, las obras de Orlan, bailaban en torno al feminismo, alrededor de 1964. Hoy, ese tema sigue latente en su trabajo, ya que su discurso se encuentra dirigido de manera especial a las mujeres que operan sus cuerpos, para verse más hermosas y encajar en el canon de belleza occidental. Por el contrario, Orlan lo opera, pero para desfigurarlo y así, según ella, dar a conocer como se verá este en el futuro, por el avance de la tecnología. Una teoría de la evolución muy particular, con mucho de ciencia ficción. Finalmente, la ficción, suele desembocar en realidad.

Si los creadores tienen el atrevimiento de dudar sobre sus propios discursos, la artista francesa, a través de su descabellada forma de hacer arte, ha comprendido que un discurso sea o no artístico, sólo se consolida, a través de la fuerza del impacto.

Transmutar las inquietudes de su alma en un rostro grotesco, para llevarlo con orgullo por el mundo. Orlan demuestra con certeza que la verdadera locura, es la incomprensible, casi tanto, como misma definición de arte.

 
domingo, mayo 28, 2006

Hace más de dos meses recibí el siguiente comentario de pi como respuesta a mi recomendación de Playing The Angel, de Depeche Mode.
"Haber Aurita... este como tu pediste q se visite tu blog heme aqui, lo q pasa es q eres una especie en extincion ( ojo q no es un juicio de valor ni mucho menos) a quien le gusta depeche mode??? jajaja eso es de hace fuuuuuuu"

Cuando leí esto, por obvias razones decidí no darle importancia a ese cometario (hace fuuuuuuuu?, eso es un argumento?). Pero hoy, mientras escucho Big in Japon de Alphaville, en medio de la euforia quiero decir, mejor dicho gritar...Me gusta la música de los 80 y qué?!
Y sí, por eso me encantan grupos como Depeche Mode, The Cure, Duran Duran, Soda Stereo, Los Prisioneros, etc.
Por eso una de mis películas favoritas es After Hours de Martin Scorsese y por eso una de mis mejores amigas es Amanda McIntosh, quien se lamenta no haber nacido antes, para poder disfrutar del esplendor de esta época.
Y es que la gente únicamente recuerda las hombreras, el gel y los copetes. Esos looks endemoniados y glamourosos, que ahora sólo producen vergüenza cuando encontramos fotos de uno, nuestras madres o hermanas mayores.
¿Son las máquinas? ¿eso no es música? lo he leído taaantas veces, lo he oído y aún no lo entiendo. Por ahí, hasta me dijeron que era decadente.
El tema no es el fanátismo, pues no es la única clase de música que escucho. Me pregunto...si yo y un par de personas más que conozco, la disfrutan como al Bossa Nova, el tango o el rock de todos los tiempos...¿por qué otros no?
Cuestión de gustos, me imagino...

Yo soy una chica del 83 y estoy feliz...
 
sábado, mayo 20, 2006
Me imagino que la mayoría de han escuchado el famoso dicho “Los trapos sucios se lavan en casa”. Pues no hay afirmación más falsa que aquella.
Si en la realidad nos gusta pegar la oreja a la puerta del vecino, en este mundo bloggero a la gente le gusta sacar su lavacara al balcón y restregar sus trapos “old fashion” en la cara del que más pueda.
¡Quién lava mayor cantidad ropa en menos tiempo?! El juego más divertido de esta Gymkana virtual, mucho más exitosa que la de Chispazos, en los 80. Vale la comparación, ya que aquí, en vez de disfrazarnos de algún cantante de moda y hacer el ridículo en público para ganar plata, utilizamos el nombre de algún personaje a quien admiramos-envidiamos para ahorrarnos los dólares que gastaríamos en visitar al psiquiatra.
La gente ha tomado el blog como medio de catarsis. Caliche, por donde desfogan los pensamientos más cancerígenos.
Tampoco voy a tirar la primera piedra, y ocultar que a mí también me ha divertido esta dinámica de andar buscando la paja en el ojo ajeno. Incluso, de escupir para arriba. Gracias a Dios, todavía mantengo mi mala costumbre de reconocer mis propios defectos y ventilarlos, aún cuando la gente me ha enseñado de muchas formas, que no debo hacerlo.
Hoy, me declaro culpable de haber visitado las lavanderías más populares de la red y haber dejado mi pedazo de jabón como credencial de socia. Tanto me gusta el exhibicionismo, que siempre adjunto mi dirección, aún sin pretender hacer de este espacio la competencia de Vamos Con Todo.
Si así son los blogs de “los estudiados”, se han preguntado cómo sería un weblog de Angelo Barahona o de la Hatti…sin duda, muuucho más divertido!

Pido disculpas a la señora América Salvador, por comparar su oficio, con el oficio del chisme…
 
miércoles, mayo 17, 2006
Es bueno ponerse de cabeza y ver como la gravedad del espacio se puede trasladar a mi espacio inmediato, sin ningún problema.
El techo se ha convertido en el piso…el suelo es ahora el techo, desde donde puedo mirar todo “patas arriba”.
Ahora…
Si miro ligeramente hacia un lado me encuentro con un par de zapatillas que me ayudan a caminar, ya sin el truco de ponerles una cinta que las adhiera al tumbado. Sencillamente, ellas están esperando por mí para recorrer mi cuarto, así como las chicas de Stanley K. lo hicieron en una nave espacial, en el año 2001.
No importa que ya hayan pasado más de veinte años de eso. Recuerdo que al nacer, me dieron la vuelta tan rápido que, por mucho tiempo no fui capaz recordar el acto de flotar. Por esa razón, durante mi infancia tuve sueños equivocados, donde solo volaba (que no es lo mismo). La sensación al despertar era terrible. Una vez más tenía que vivir pegada al obligado suelo. Esa perspectiva no te deja mirar directamente al cielo, de forma libre. Lo ves de reojo, lo ves de paso. De frente, lo que se ve, es la ciudad.
Un día, luego de ver La Suite de Cascanueces en la TV, me encontré con un video de VHS muy interesante en el cajón de mi abuela (como la mayoría de cosas que hay en sus cajones): unos hombres, con trajes de gordos y cascos de motociclistas de los 70, se bajaron de una cápsula y comenzaron a caminar muy despacio (como si sufrieran de artritis) sobre un montón de piedra-pomes que formaban un bulto en el suelo. Ellos dijeron que estaban caminando sobre la Luna, pero yo no les creí por una razón obvia. Esta era muy pequeña y la Luna es extremadamente grande, además, está llena de cráteres, de hogueras infinitas. Fue ahí cuando recordé que yo la había conocido de cerca, cuando todavía vivía en una cápsula donde no me atormentaban los relojes, ni los compromisos. Lástima que la memoria suele traicionar a unos más que a otros y el creador de esa puesta en escena no fue capaz de dar con las dimensiones apropiadas. Aunque sé que muchos, si le creyeron.
Yo puse Rewind, una y otra vez, porque vi que tenían una bandera de Estados Unidos, lo que me hizo deducir que ellos diseñaron esa burda versión Lunar. Recordando El Cascanueces me di cuenta de que los rusos tienen una noción más acertada de la estética… Y que sus chicas son más parecidas a las de Stanley K. Se mueven con mayor gracia y no parecen corviches con artrosis.
A pesar de mi buena memoria, todavía no entiendo como es que, al llegar a la Tierra, olvidé por tantos años la forma en que se camina correctamente. Al igual que la mayoría de las personas, pensé que el espacio sideral era algo muy lejano y que sería gracioso poder andar como los corviches con casco (quienes de alguna forma, también tienen su mérito).
El otro día, leí en una Rolling Stone que varios artistas de Hollywood habían comprado boletos para ir de viaje a la Luna, por los que llegaron a pagar verdaderas fortunas. Pacientemente, les redacté una carta y en mi machacado inglés, les explicaba los recuerdos que tenía de mí pre-neonatalidad y lo que experimenté con el video de mi abuelita. Pasaron los meses y no recibí respuesta. A lo mejor, hubiese sido buena idea adjuntarles el vídeo.
Hace unos segundos, leí en Internet que ya partieron a la Luna. Pasando primero por el aeropuerto de Houston.
Un tal, Fred Fredson, ciudadano estadounidense, me hizo llegar las carcajadas de los hollywoodenses, quienes me llamaron lunática (en su idioma) más de una vez.
Nunca me había sentido tan halagada, parece que por fin recordaron que ellos vienen del mismo lugar de donde vengo yo.
 
lunes, mayo 15, 2006


"Sí llegamos. La película es a las siete y media; son siete y treinta y tres, deben estar pasando los intermedios".
Sorpesa! al segundo, la puerta del MAAC cine, cerrada de la forma más criolla.
La macana de la señorita guardia de seguridad, trancaba la entrada del cine, de la misma forma en que Don Ramón aseguraba, con la torta de su matrimonio, la puerta de su casa en la vecindad de El Chavo.
La razón? La película, había comenzado.
"Y los intermedios?"...
...al parecer, decidieron quitarlos para este ciclo de documentales. Economizar tiempo, imponer puntualidad, son algunas de las razones, más obvias, que se me ocurren para entender este tipo de actitudes. Evidentemente, no critico el querer imponer "la puntualidad"; sin embargo, sí reclamo el hecho de dar un trato de pésimo gusto a quienes somos asiduos clientes del cine ( en mi caso Socia), por permitir que la persona encargada de la puerta salga a VOCIFERAR las "nuevas reglas" (en pro de la educación y las buenas costumbres) impuestas por los inquilinos del local...los Cinememorias.
"Cultura", gritos y macana, no van de la mano.
 
sábado, mayo 13, 2006
Hoy vino el hijo perdido
Acuoso y masa

No era la mujer buena...Madre del sueño
...Tu sueño

Déjame criar a tus hijos
Productos de tus obras imperfectas
LLenas de sarcasmo
Vulnerables
Coloridas y silentes.

Deja que pinte con este hijo; hoy líquido
...Lienzo infértil

Yermo.