Pocos artistas concuerdan en la definición de arte. Sin embargo, casi todos coinciden en que el trabajo artístico tiene mucho de masoquista. Placer en el dolor, acompañado de sacrificio. Estos componentes son los necesarios, para definir a Orlan. Esta artista francesa, nacida en 1947, quien autodefine su trabajo como “arte carnal”.
Al observar los videos de su rostro siendo transformado de manera quirúrgica, es inevitable que la piel se me ponga de gallina y surge el cuestionamiento: ¿en realidad eso es arte?
Exhibicionismo, sin duda. Los videos de sus operaciones dan vueltas por Internet, con la siguiente cita a manera de advertencia subliminal: “A veces percibo vislumbres del horror que conlleva la normalidad. Todos estos inocentes que nos encontramos por la calle están agobiados por el terror de su propia vulgaridad. Harían lo que fuera con tal de ser únicos”. No creo que esta percepción este lejos de la verdad. Pero ella, si que ha encontrado la forma de ser única, apelando al vulgar morbo humano.
Al principio de su carrera, las obras de Orlan, bailaban en torno al feminismo, alrededor de 1964. Hoy, ese tema sigue latente en su trabajo, ya que su discurso se encuentra dirigido de manera especial a las mujeres que operan sus cuerpos, para verse más hermosas y encajar en el canon de belleza occidental. Por el contrario, Orlan lo opera, pero para desfigurarlo y así, según ella, dar a conocer como se verá este en el futuro, por el avance de la tecnología. Una teoría de la evolución muy particular, con mucho de ciencia ficción. Finalmente, la ficción, suele desembocar en realidad.
Si los creadores tienen el atrevimiento de dudar sobre sus propios discursos, la artista francesa, a través de su descabellada forma de hacer arte, ha comprendido que un discurso sea o no artístico, sólo se consolida, a través de la fuerza del impacto.
Transmutar las inquietudes de su alma en un rostro grotesco, para llevarlo con orgullo por el mundo. Orlan demuestra con certeza que la verdadera locura, es la incomprensible, casi tanto, como misma definición de arte.

