viernes, junio 30, 2006


Michael Jackson y Macauley "CoolKid", regresan a la fama con el remake de Home Alone.
Esta vez, la historia se desarrolla en Nerverland, parque de diversiones del cantante ex-afroamericano.
Sin duda, una nueva patadita, para ambos artistas.
La crítica asegura que da más miedo que la misma Profecía.
 
miércoles, junio 28, 2006
Dicen que muchos de nuestros miedos suelen hacerse realidad. Pues mal que lo diga por un medio tan público como este, pero creo que a estas alturas he superado mi temor a los “apodos”. Sí, les tengo pánico…y no es por gusto, sino más bien, porque me he dado el gusto de ponerlos. Y nadie me ha detenido.
Los mejores, no han sido de mi autoría, eso es definitivo. Lord Mugre, El Gua-Gua ( 37 años, 1metro con 53), Cara de Burro (así lo llamaba yo al heladero, con mi vecina, cuando teníamos 10 y 8, respectivamente), El Chavo, Pico de Pollo, Cholosaurio, Medio Beso (un profesor de física con media cara virada, a causa de una parálisis facial) y muchos más, son una pequeñísima muestra, casi nula de lo que he tenido que oír y sufrir, pensando en mi futuro…
Y cómo no temerles…si en plena adolescencia mía, un primo me contaba que a “un buen pana”, las lágrimas le bajaban en Cherokee y yo tocaba madera para que no me saliera jamás acné. Al mismo “gran amigo”, le sugerían que se chupara un Torvy o que hiciera gárgaras con Cloretol, para ayudarlo a superar una alitosis grave. De seguro si ese hombre sigue con vida, será por suerte suerte.
Los apodos ayudaron a incrementar muchos de mis temores. A pesar de eso, salí invicta del colegio…mis amigos cariñosamente me llamaban “flaca”. Por ahí, alguna vez me dijeron Skeletor, pero bien merecido que lo tenía…
Ahora que ando por estos rumbos cybernéticos me encuentro con la grata sorpresa de que el Messenger, el e-mail y, sobretodo, los blogs han servido como medio de reivindicación, forma de recuperar esa autoestima perdida en los colegios. No creo que deba explicar por qué…
¿O tal vez sí?
Esta opción de ocultarnos detrás de un personaje agradable, que tenga características nuestras o de los que nos hubiese gustado ser, es una ventaja, definitivamente…
Aunque para mí, el Guagua, jamás dejará de ser el Guagua, ni aunque utilice su alter ego “Brian Adams”.

Pd: A las madres…yo sé que todas ven divinos a sus hijos, pero no les creen expectativas falsas. El mundo fuera de casa, puede ser muy cruel.
 
sábado, junio 24, 2006
LOCO GATTI

Los ecuatorianos no son sorpresa, al menos para mí. Ya llevan dos Mundiales seguidos, en Suramérica se clasifican sin muchos apuros y relativamente cerca de Argentina y Brasil... Juegan un fútbol de toda la vida, sin misterios ni cosas raras, y encima han juntado una selección casi entera de nigerianos nacionalizados... ¿Pero los ecuatorianos no eran indios, como yo? Pues no, ahora son negritos casi todos. ¿De dónde han sacado ese color de piel? Yo que la FIFA investigaría, porque estos bananeros (así llamamos en Argentina a los ecuatorianos) nos están timando a todos. Encima juegan bien, saben lo que quieren y hacen y hasta se han vuelto listos para vender camisetas: la banderita en la cara del portero, los calzoncillos pintados tipo Spiderman de Kaviedes... Se nota que están disfrutando con su participación en un Mundial en vez de ponerse tensos, que es justo lo que le pasa a Inglaterra y a otras favoritas. Han venido a disfrutar, están disfrutando ellos y están haciendo disfrutar a un país. ¡Enhorabuena!


A mí me da risa esto, pero ya he recibido algunos Forwards de personas realmente cabreadas, por algo que consideran como RACISMO a la selección.
Pues si yo no fuera ecuatoriana y no supiera que existe Esmeraldas con un 70% de población negra o mulata, que limita con la Serranía, formando EL VALLE DEL CHOTA, de donde han salido la mayoría de los jugadores de la selección, también pensararía ¡De dónde diablos salió tanto negro!
Es más, también lo pensé hace 4 años, sobretodo porque son negros con acento de serrano, algo muy "exótico" antes, ya NO (pero por el fútbol).
Sí, de lugares pequeños de este pequeñesímo país. Ni de Quito, Ni de Guayaquil, son del CHOTA (que siga llorando DALITO BUCARAM)
En fin, a mi me causa mucha risa este artículo y lo digo EN SERIO, me gusta el estilo Gatti...Ya dejemos de ser taaaan acomplejados!
 
jueves, junio 22, 2006


Este post es para mi amiga Paulette. Pues sí...ella hoy puso una foto en su msn de Audrey Hepburn...pero yo le dije, no querida...Tú mujer es Marlene Dietrich.
Esta Alemana, histriónica e histérica, maternal y tierna...
Y nacieron hasta el mismo día! Nada es casualidad!
 
Así, con la mejor puntería, el mejor pulso, el mejor cálculo. La mosca cayó directito, en el plato. Ese chino se viró histérico a reclamar por el mal servicio, mientras su niña de 3 años lloraba del asco. Todo esto pasaba en Noguchi y Letamendi. El nombre del local, prefiero mantenerlo en el anonimato, porque no me gusta perjudicar al prójimo; el castigo divino sí existe y, creánme, de Divino no tiene nada. Yo estaba sentada en la mesa de al lado, y me preguntaba que estaría experimentando esa mosca. Sin duda, el ahogo. Así como cuando yo caí en la piscina de mi casa a la edad de 3 años y me agarraba de las baldosas, tratando de escalar, según yo. Eso fue un sueño. Así me dijeron siempre.
La señora, dueña de local, se acercó al plato y sin inmutarse, retiró la mosca con las puntas de sus largas uñas postizas. Esa escena se me hizo enterna, por ese asunto de la exactitud, el equilibrio y el tamaño de la mosca. Creanlo o no, salió viva...abrió sus alas llenas de caldo y se puso a volar.
La miré, hizo un show mejor que los de la escuela de aviación de la FAE. Subió, bajó, dio vueltas en espiral. Secó sus alas y se posó, tan bacán ella en un plato arroz.
Aprendió a detectar superficies sólidas...
Al chino le dieron un encebollado a cambio de su sopa bichiada.
A mí, no me quedó más que espantar a la mosca de mi platito de arroz.
Esto fue en Noguchi y Letamendi.
 
martes, junio 20, 2006
Si sus abuelas no utilizan refranes para hablar, pues déjenme decirles que tienen abuelas muuuy aburridas. Por mi parte, yo siempre me he jactado de tener una abuela especialmente adorable. Sí, de esas que saben cocinar como Afrodita unos Carapachos de cangrejo (ejemplares), hasta dejarnos en aprietos a más de uno de la familia. De esas, que te curan la fiebre a punta de trapitos húmedos cuando estás enfermo, que miran el fútbol con pasión de abuelo ausente y que te putean cuando es necesario.
A continuación una lista de sus dichos más populares:

“No hay culo que aguante tanta beta”: Yo de pequeña me preguntaba “qué cosa será una beta”, la verdad, nunca me la presentaron como tal, pero creo que con un cinturón basta y sobra.

“Todos honrados y la capa perdida”: Generalmente, se lo aplica a los hechos ocurridos en la casa de mi tía, que es una especie de Triangulo de las Bermudas. Aquel día que se perdió una puerta del patio, pues nadie supo dar respuesta.

“A Dios rogando y con el mazo dando”: Se lo aplica a todos aquellos curuchupas quienes con, rosario en mano, exigen, sin dar absolutamente nada a cambio, un sinnúmero de cosas que sí necesitan de un milagro (préstamos bancarios, generalmente).

“Hacer salchichas para el diablo”: Esa mirada es lanzada directamente a mi mamá, cuando después de su misa de domingo, llega con un genio atroz a querer “increparla” (también palabra de mi abuela).

“No hay mal que dure cien años…ni cuerpo que lo resista”: Este, en particular, me resulta muy esperanzador. Toda película de terror, tiene su respectivo final.

Sin duda, mi abuela muchas veces tiene razón y es casi imposible discutirle…ya saben, por eso de que “Más sabe el Diablo por viejo…que por Diablo”.
 
lunes, junio 12, 2006
Desde hace un tiempo, he ido sintiendo que no puedo escribir algo con pasión. Mi mente, la que me juzga todo el tiempo, la que me exige ser mejor, me asfixia más que las exigencias de todas las personas que han dicho quererme.
El español, la construcción de oraciones perfectas que provoquen risa, de la misma forma en que eso ocurre cuando hablo. Evitar ambigüedades.
Más o menos he escrito sobre cosas que me interesan, porque no es mi intención convertir este blog en mi diario personal. No, pues no quiero que este espacio sea sobre mí, no quiero contarles sobre mi vida personal, ni sobre mis miedos, al menos no de una forma explícita.
Ya llevo algún tiempo vomitando lo que me inquieta, unos veces con mayor honestidad, otras, tratando de ser coherente, o sea de no ser yo. Y no es que me crea loca, solo que soy una persona con pensamientos desordenados.
Hace un par de horas regresé a mi casa, y me encontré con la noticia de que mi abuela de 88 años estaba desvariando más de lo habitual. Fue mi frustrada tía (su hijastra) la que me dijo que tenía terror de que “Violeta se trastornara”.
Hace una hora la acabé de encontrar en la cocina, sin saber dónde estaba y pensando que yo, era mi prima, que tiene 15 años y 100 libras más que yo. Me habló de que su hermana Olga (que vive en Puerto Rico) la tiene que venir a ver.
No reconocía su cuarto, a pesar de que las cosas que están ahí son tan obviamente suyas. La foto de Angélica, su mamá; su Biblia; la radio de su papá…la foto de la verdadera Isabelita, el mueble de odontólogo de mi abuelito. Y yo, parada con cara de tranquilidad, cuando por dentro me desbarataba, sintiéndome mal por ella y temiendo por mi vejez. Queriendo que me saque en cara que vivo en SU casa, como siempre.
Hice que mi mamá subiera a verla.
¡Barajo que ella es fuerte! Es linda…y los más doloroso es que reconozca que perdió la “razón”, “el sentido común” como ella dice. Confundiendo la madrugada con la noche, sin haber dormido.
Ahora, ya todo ha vuelto a la normalidad. Ella duerme, como el ángel que es.
Yo, escucho Ultra. Escribo una página de Dear Kitty porque así lo quiere mi mente desconcertada.
 
domingo, junio 11, 2006
Todo este tema de la misoginia viene dando vueltas dentro de mi contexto universitario desde hace un par de años. Extrañamente, un dúo de amigos entre sí y míos utilizaban esta palabra todo el tiempo, y yo pues, no estaba segura de qué hablaban y creo que ellos tampoco…
Sé que algunos hombres tienen el temor de parecer misóginos sin serlo y los otros quieren parecerlo, para ocultar su vulgar machismo, por ser muy “pachovillesco”.( El tipo de "misógino" hasta ahora, conocido).
El otro día me encontré en una revista con una pequeña columna que se titulaba “El hombre que detestaba a las mujeres”: Arthur Schopenhauer, quien fue el primer exponente de la doctrina metafísica de la voluntad (¿?), el que, a su vez, dijo:

las mujeres son animales de ideas cortas y cabellos largos

Ahí mismo se dice que Schopenhauer estuvo rodeado de una madre y hermanas, que vivían acompañadas de poetas que “las adoraban como musas”. Para mí, la frustración de este señor fue nunca haber podido ser una musa, y con esto no estoy cayendo en la errónea idea de creer que este tipo era un homosexual, porque no dudo que ese sea alguno de los argumentos a la hora de desmantelar el concepto. Actualmente, la palabra misógino ha regresado con fuerza y con ganas de quedarse. Pero seguramente, con la época el término irá mutando, porque mis lindos misóginos de hoy en día no pueden vivir sin novia o sin alguna mujer metida en su cabeza…con el afán de sufrir. Habría que recordarles que su maestro Arturo tuvo la cobardía de jamás casarse,porque al igual que yo, sabía que las mujeres somos más insoportables, que sumisas y adorables. Esas, por suerte, son un especie en extinción. Aunque esta nueva generación de la mujer liberada, sea más falsa que la virginidad de su hija o hermana.
Hoy, amigos, ya conozco de qué hablan y me atrevo a decirles, que se dejen de pendejadas y aprendan a disfrutar de sus novias.
 
martes, junio 06, 2006
Sin entender un carajo, escucho esta canción de Kula Shaker, recomendación de la excéntrica Amanda. Bueno, esta canción se encuentra en el 50% de cosas en las que no se equivoca en recomendarme.
All of my Love…también de los recopilatorio de esta china. Ahora yo elijo El Enemigo de Luis Alberto Spinetta y... Paro, porque aquí me puedo ir de largo.
Estuve intentando escribir sobre un encuentro entre un chino-guayaco y una geisha-pichagua de la península, pero no ha fluido la cosa. No ha fluido.
La imagen de la exhibicionista de Orlan ya me cansó. Además, que con esto de que hoy es el fin del mundo, me da miedo…no quiero que esa sea la última imagen de mi encantador blog, homenaje a una abuelita…la mía…ya saben.
Paulette me dijo que vayamos a ver La Profecía, pero ni locas hoy…ni locas. Este ya es como el cuarto fin del mundo que me toca vivir, pero ninguno ha sido tan divertido como el del colegio, cuando una madre de familia entró vociferando “fin de mundo, fin de mundo”.
Pienso que los encargados de sacar esas cuentas sobre el fin del mundo, deberían intentar con una formula menos obvia…porque ya vemos que el hecho de que el número seis se repita sin parar no significa nada.
Luego de mandarme esta reflexión sobre los hechos del fin del mundo…me despido para no aburrirlos.

Y si lo es…me despido doblemente.

Nos vemos…

Cynthia

(qué divinidad Ni Hables…de Spinetta)