lunes, octubre 30, 2006
Tengo muchos recuerdos de cuando era niña. Por alguna razón, siempre he tenido muy buena memoria, pero eso más que ser mérito propio es un resultado de la mezcla genética que me compone.
En fin...
Mi buena memoria me ayudó a recordar varias cosas que vi desde pequeña y que por alguna razón, se transformaron en un buen recuerdo. Algo así me pasó con Betty Blue, esa película francesa que he nombrado varias veces en este blog.
Diez años tenía la primera vez que la vi en Teleamazonas; durante ese espacio con calificación C, llamado Cine Candente (o doble C).
La película comienza con una fuerte escena de sexo entre Betty y Zorg. Cruda, solo con los gemidos de la pareja de fondo. Al final de la película, terminé llorando.
Hace un par de años, pasaron Betty en el MAAC Cine y obviamente, no pensaba perdérmela. Tantos años de espera, tanto fracasos con los piratas, tantas ganas de verla nuevamente.
Pues parece que el tiempo y la espera...dieron pie a todo eso llamado expectativa.
Disfruté de Betty Blue y aún es una de mis películas preferidas, sin embargo, no me causó el mismo impacto. Prefiero no volverla a vez más.
Deben ser cosas que sólo tienen fuerza y sentido en la memoria.
Supongo que todos tienen historias parecidas...
 
lunes, octubre 23, 2006
Qué no fue culpa de ellos enamorarse
Ninguno, jamás tuvo la culpa de aparearse
(entre ellos se culpan)

Y de rodillas ante la cruz y la presencia de un juez
declararon que se amarían, hasta la llegada de la luna
Fría culpa, que a ninguno abriga.

Y en un juego de alegría, desdicha y Normandía
se dio una criatura de inocente curvatura.
¿Acusados?
es que ellos no sabían

Los inocentes.

Ellos no sabían que la Luna llegaría
Los partirían. No los oyen...
Es que ellos no sabían




 
martes, octubre 17, 2006
De entrada, durante cada periodo electoral nos convertimos en "simpatizantes" de 10 cojudos que ni siquiera conocemos y quienes ofrecen ser los nuevos redentedores de este pueblo apaleado por su propia ignorancia.

Pero esta vez la ignorancia, superó los límites imaginados.

Noboa, ha declarado que firmará directamente el TLC sin consulta popular, que no le interesa tener relaciones con Venezuela, ni con Cuba, porque él no es un comunista y iHasta la victoria siempre! (el tarado utilizando frases del Che Guevara) , pero ¿cabe seguir riéndonos de sus ignorancias, de su manía de vestir sacos sin puños, de hablar como una verdedera bestia?

Lamentablemente, Noboa es igual de ignorante que este pueblo masoquista que ha votado por él.
Lo único que aprendió Alvaro Noboa en todos estos años de campaña es que el solo sirve para comprar a la gente con un billete de 100 dólares por delante, porque su estupidez no le alcanza ni para llegar a ser un verdadero populista.

Hace un año, me tocó salir a marchar con la gente de los pueblos de Manabí, quienes se oponían en ese entonces al Tratado de Libre Comercio. También estuve esperando por las declaraciones de los bananeros, de los agricultores, de los médicos, de todos aquellos que luchaban con vehemencia para que no se firme ningún acuerdo con Estados Unidos, durante las rondas del TLC. ¿Y ahora votan por un tipo que ha dicho que lo va firmar DE UNA?

Noboa no es el Robin Hood ecuatoriano. No nos ha regalado nada, Noboa ha comprado la presidencia y de aquí a seis meses, los ecuatorianos que votaron por él, se van a arrepentir...como siempre.

Este país hace rato que se convirtió un Dogville y con este error, no dudo que terminemos de reventarnos en la matanza.
 
miércoles, octubre 11, 2006
Lejosss, lejossss...

De lejos o de cerca...Ecuador siempre nos termina pareciendo una mierda (adorable, pero al fin y al cabo, eso).
Lucio, León, Abdalá, la Mamá Lucha, Ni En Vivo, Ni En directo, Angelo, Hatti...
pero al final de toda conversación pesimista...aparece una voz (siempre reivindicadora), que pone en alto el nombre del país, a través de sus maravillas culinarias.
Inflamos pechitoooo y empezamos a recordar los carapachos de cangrejo de la abuelita, la receta del arroz con menestra y carne asada, de la tía o los chuzos y choclos del Sugar Sugar.
Pero hoy pensé ¡Qué nombres feos que tienen nuestros adorados platillos ecuatorianos!

Cuando fui a la sierra y me brindaron un Yaguarlocro (Mijita, échele más sangresita)...se me vino un flash back de las clases de historia...y recordé el significado de la palabra Yaguar.
O un Gallo Pinto hecho con guanta, bien cocinada, del asadero Dos Sin Sacar vía a Los Ríos.
En qué cabeza se nos puede hacer agua la boca cuando por ahí alguien dice "ummmm, ¡qué rico!
un Caldito de Pata y/o un Sequito de Pollo con una Chucula bien heladita.
Y sin embargo, a la mayoría nos encanta alguna de esas comidas, si no son todas.
Personalmente, me encanta el Seco...y no le hago cara fea a ningún plato típico (salvo al Caldo de Pata y al de Tronquito).
Quién es capaz de resistirse al sudor de un rico encebollado, sañpicado con ají de quién sabe donde, con que sabe qué.
Y díganme obsesiva, pero faltanto tan pocos días para las ansiadas elecciones, donde se nos muestran imágenes de los lindos paisajes que tenemos en nuestro paisito...yo me conformo con las escenas cercanas, de las esquinas y las carretas donde los paraisos se hacen chuzos y se degustan sin pensar en crisis de algún tipo.
Qué importa si el nombre del bautizado es turrito...el sabor es lo que cuenta.
Sabe a santito.
 
Reabro un libro de Soledad Puértolas, con el mismo nombre de este post. Ejercito mi memoria hasta recordar por donde iba más o menos la historia, cuando la dejé a medio leer hace unos meses.
Dos hijos. Ambos artistas. El mayor, escritor; el menor, músico. Un padre dramaturgo, que alcanza la fama ya muerto (como tantos). Una madre desencantada, débil e introspectiva. Un pasado turbio, aparentemente, sin mayores acontencimientos graves o acusatorios. La historia de lo que debió ser y no fue. La mentira o más bien, la omición heredada y escondida.
Un gran amigo me hablaba el otro día de la repetición. Y cuando leo esa historia, lo comprendo. Decía que mis textos padecían de exagerado desencanto y que la cosa es ya repetida por muchos. ¿Qué si soy una desencantada? no lo sé. Mi amigo me repitió varias veces en la misma noche, que lo importante es mantener el encanto. Pero yo me pregunto si el encanto no es lo repetido también.
Posiblemente, yo sea nada más que la repetición encantada del pesismismo. O viceversa.
Lo implicito, lo que se sugiere es lo que dibuja sutilmente esta novela, donde (hasta ahora) se plantea al arte como lo necesatio y justo para vivir, a pesar de que implique sufrimiento. Lo valedero de lo cursi, la inmortalidad de los honesto. Con un toque práctico de donde se desprenden nociones artisticas aún más arraigadas. La ley del contraste.
La presentación a medias de los hechos, las máscaras hermosas y decoradas de los personajes.
A este amigo...que le puedo decir. El pesimismo no es cuestión de moda o repetición, es algo que se siente, que se plasma, casi sin conciencia. Especialmente, cuando decides dejar de lado la coherencia y te sometes a los dictados de una astuta secretaria, de la mente imparable, simplemente redactas lo que un cerebro parlanchín te ordena, para llegar a decir que sí...que todos mienten, que tú también mientes y que el encantamiento y el pesimismo nos pertenecen a medias, y que cualquier postura, en ese aspecto, sería una real mentira. Nada puede ser absoluto, las emociones son infinitas. Que el entorno, que la herencia, que la familia, que los genes, también se manifiestan en las letras. Que somos seres hermosamente únicos, pero asímismo parecidos y que esa dualidad se sale muchas veces de las manos. Que la angustia está siempre presente, que las palabras no alcanzan. La ignoracia limita la expesión, más no la expreciencia.
Y sí, yo también miento.
Por herencia.
Por la humanidad.
Por los siglos.
De los siglos.

Amén.
 
sábado, octubre 07, 2006
No es un plagio propiamente dicho, más bien fueron las ganas de titular con esa palabra el post.
En fin. Encontré hace un tiempo un poema en el blog de Casa de las Iguanas, el que sin permiso de ellos (y tampoco creo que ellos hayan tenido permiso de alguien más), publico a continuación.

MARÍA MONTERO (Burdeos, Francia, 1970).

ITINERARIO

Iba hacia España y llegué a Cuba.
Iba hacia Jorge y llegué a Juan.
Iba hacia las letras y llegué al embarazo.
Iba a dormir pero aquí estoy.
Reconozco que entre mis virtudes nunca se destacó la puntería.
 
martes, octubre 03, 2006
Según Víctor Arreguí y muchos otros "la memoria política del país es muy débil" (revista Vanguardia, septiembre-octubre de 2006).
Esta afirmación es una de las tantas que realiza el director de cine quiteño, cuando habla de su documental Fuera de Juego: un poco de los forajidos, un poco de emigración y otro tanto del alzheimer que nos caracteriza a los ecuatorianos, en general.
Aún no he tenido el gusto de ver el documental. El texto tiene algunas perlas interesantes, que sin duda terminaré mezclando con mi propia experiencia. Lejos de los forajidos y cerca de la marchas blancas.
"Hay que contar los acontecimientos, documentarlos para que se vean en el futuro (...) Los procesos se olvidan tan rápido que me causa horror y espanto:
¡Gilmar Gutiérrez es candidato a presidente!"
Y sin duda la vida política del país siempre ha sido igual. Así, se puede elaborar una lista enterna de hechos, pero la idea (al menos la mía en este post) no es hablar de política, aunque inevitablemente el tema se haya alargado, esperemos lo justo y necesario.
El problema es que la memoria desaparece todos los días desde las acciones más cotidianas, desde el amor familar , la amistad y los infinitos roles e incontables relaciones humanas. ¿Es válida la excusa del perdón? parece que es ahí cuando recordamos que el perdón es divino y que perdonar, por ende, lo es también. El verbo se hace carne. Pero por qué pasar por alto, con la excusa de la estabilidad y la familia, los daños, muchas veces malintecionados del otro.
Perdonar no es solo hacerse el desmemoriado y seguir por ahí, arrastrando frustaciones y traumas como grito de indulgencia, al mismo tiempo.
El Estado no es más que el reflejo de nuestros propios hogares, nuestras cabecitas convenidas.
Entonces...¿es ralmente culpa de los políticos que estemos en la mierda? Nuestra supuesta falta de memoria parece ser el método más efectivo para llegar a una victimización. Y funciona (para apantallar)...
Arreguí dice "Quito, me sorprende, es bien rara. Como cuando vienen los indios a protestar y les dan las espaldas. Es una ciudad hipócrita que al mismo tiempo tiene un pensamiento avanzado: los forajidos".
Esa frase funciona como metáfora de lo que digo.
El proceso: dejar de hacernos los cojudos y si no...calladitos y sin quejarse.



 
domingo, octubre 01, 2006
Violencia en el parque de la ciudad,terror en las rutas hay
y así convierten tus manos en fuego, mañana.
Que cálidas aguas te arrollarán desde el grito natural
cuando despiertes si es que realmente te llaman.
Y en este parque se conocen tus pies, cielos de bruma hechos, sanarán en tus labios.

Aquelarre
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