lunes, octubre 30, 2006
Tengo muchos recuerdos de cuando era niña. Por alguna razón, siempre he tenido muy buena memoria, pero eso más que ser mérito propio es un resultado de la mezcla genética que me compone.
En fin...
Mi buena memoria me ayudó a recordar varias cosas que vi desde pequeña y que por alguna razón, se transformaron en un buen recuerdo. Algo así me pasó con Betty Blue, esa película francesa que he nombrado varias veces en este blog.
Diez años tenía la primera vez que la vi en Teleamazonas; durante ese espacio con calificación C, llamado Cine Candente (o doble C).
La película comienza con una fuerte escena de sexo entre Betty y Zorg. Cruda, solo con los gemidos de la pareja de fondo. Al final de la película, terminé llorando.
Hace un par de años, pasaron Betty en el MAAC Cine y obviamente, no pensaba perdérmela. Tantos años de espera, tanto fracasos con los piratas, tantas ganas de verla nuevamente.
Pues parece que el tiempo y la espera...dieron pie a todo eso llamado expectativa.
Disfruté de Betty Blue y aún es una de mis películas preferidas, sin embargo, no me causó el mismo impacto. Prefiero no volverla a vez más.
Deben ser cosas que sólo tienen fuerza y sentido en la memoria.
Supongo que todos tienen historias parecidas...
En fin...
Mi buena memoria me ayudó a recordar varias cosas que vi desde pequeña y que por alguna razón, se transformaron en un buen recuerdo. Algo así me pasó con Betty Blue, esa película francesa que he nombrado varias veces en este blog.
Diez años tenía la primera vez que la vi en Teleamazonas; durante ese espacio con calificación C, llamado Cine Candente (o doble C).
La película comienza con una fuerte escena de sexo entre Betty y Zorg. Cruda, solo con los gemidos de la pareja de fondo. Al final de la película, terminé llorando.
Hace un par de años, pasaron Betty en el MAAC Cine y obviamente, no pensaba perdérmela. Tantos años de espera, tanto fracasos con los piratas, tantas ganas de verla nuevamente.
Pues parece que el tiempo y la espera...dieron pie a todo eso llamado expectativa.
Disfruté de Betty Blue y aún es una de mis películas preferidas, sin embargo, no me causó el mismo impacto. Prefiero no volverla a vez más.
Deben ser cosas que sólo tienen fuerza y sentido en la memoria.
Supongo que todos tienen historias parecidas...
