miércoles, noviembre 28, 2007
Puede que hoy hayan noticias "más importantes" en los periódicos como la inauguración de la Asamblea, la continuación de la telenovela del puente de la Unidad Nacional, que una vez más no se presentaron los Hombres G en Guayaquil o que se murió la abuelita de una ex compañera de la escuela.
Pero hoy, para mí, algo más triste que todas las opciones anteriores, es la noticia de que El MAAC Cine queda a la deriva a partir del próximo primero de enero. Guayaquil comenzará el año sin un de los pocos espacios (si es que no llega a ser el cadáver del único) donde se podía acceder al buen cine y, de vez en cuando, a algún concierto, ballet u obra de teatro que acerque a una parte de la ciudadanía a la reflexión y regocijo del espíritu, en ese sentido que sólo el arte puede lograr.
El encargado de la programación del MAAC Cine, durante todo este tiempo, fue el grupo quiteño Ocho y Medio, contratados por el Banco central desde hace 4 años cuando se inauguró la sala. Este año el BCE decidió no renovarles el contrato, pues no habían cumplido las "expectativas económicas", según comentó Mariana Andrade, directora de Ocho y Medio.
Mariella García, Directora Regional de Cultura del BCE, no dejó clara la situación; según ella los del BCE están felices de la vida con la calidad del trabajo de los quiteños y está no es nada más que una simple licitación abierta para ver si alguna otra empresa privada (leáse Cinemark, Multicines) se puede hacer cargo de la programación del MAAC ", manteniendo la línea del Cine arte"... nunca algo de lo que dice esa señora tiene coherencia.
Ya los seudointelectuales, intelectuales, hippies, artistoides y periodistas metiches de la ciudad han comenzado a saltar por lo que sería el acto de volver la "catástrofe cultural" que vivimos no hace muchos años.
Lamentable es que los del Banco saben que en el país, solo la empresa capitalina está capacitada para montar un proyecto así.
Pero más lamentable es que dentro de todos los personajes mencionados en el párrafo ante-anterior no exista la posibilidad de que un grupo guayaquileño puedo presentar un proyecto similar y que siempre tengamos que depender de la educación "cultural" de los serranos, quienes son más organizados que nosotros, sin duda. (además de conformarnos con que vengan menos películas y aún menos directores internacionales para las Lecciones de Cine).
Por lo pronto, los que trabajan en el MAAC son aún más pesimistas; para ellos el espacio terminará convertido en una sala de eventillos o de quién sabe que otra novelería que se les ocurra a los del BCE.
Si bien el lugar tenía su aspecto snobista, se compara a todo lo que tiene que ver con la regeración urbana en esta ciudad, "mejor que antes que no había nada" (con tono de resignación y falso optimismo).
Por lo pronto, un espacio del arte en la ciudad quedará en estado de coma.
Pero hoy, para mí, algo más triste que todas las opciones anteriores, es la noticia de que El MAAC Cine queda a la deriva a partir del próximo primero de enero. Guayaquil comenzará el año sin un de los pocos espacios (si es que no llega a ser el cadáver del único) donde se podía acceder al buen cine y, de vez en cuando, a algún concierto, ballet u obra de teatro que acerque a una parte de la ciudadanía a la reflexión y regocijo del espíritu, en ese sentido que sólo el arte puede lograr.
El encargado de la programación del MAAC Cine, durante todo este tiempo, fue el grupo quiteño Ocho y Medio, contratados por el Banco central desde hace 4 años cuando se inauguró la sala. Este año el BCE decidió no renovarles el contrato, pues no habían cumplido las "expectativas económicas", según comentó Mariana Andrade, directora de Ocho y Medio.
Mariella García, Directora Regional de Cultura del BCE, no dejó clara la situación; según ella los del BCE están felices de la vida con la calidad del trabajo de los quiteños y está no es nada más que una simple licitación abierta para ver si alguna otra empresa privada (leáse Cinemark, Multicines) se puede hacer cargo de la programación del MAAC ", manteniendo la línea del Cine arte"... nunca algo de lo que dice esa señora tiene coherencia.
Ya los seudointelectuales, intelectuales, hippies, artistoides y periodistas metiches de la ciudad han comenzado a saltar por lo que sería el acto de volver la "catástrofe cultural" que vivimos no hace muchos años.
Lamentable es que los del Banco saben que en el país, solo la empresa capitalina está capacitada para montar un proyecto así.
Pero más lamentable es que dentro de todos los personajes mencionados en el párrafo ante-anterior no exista la posibilidad de que un grupo guayaquileño puedo presentar un proyecto similar y que siempre tengamos que depender de la educación "cultural" de los serranos, quienes son más organizados que nosotros, sin duda. (además de conformarnos con que vengan menos películas y aún menos directores internacionales para las Lecciones de Cine).
Por lo pronto, los que trabajan en el MAAC son aún más pesimistas; para ellos el espacio terminará convertido en una sala de eventillos o de quién sabe que otra novelería que se les ocurra a los del BCE.
Si bien el lugar tenía su aspecto snobista, se compara a todo lo que tiene que ver con la regeración urbana en esta ciudad, "mejor que antes que no había nada" (con tono de resignación y falso optimismo).
Por lo pronto, un espacio del arte en la ciudad quedará en estado de coma.
