miércoles, abril 11, 2007
No puedo evitar tener indignación, escalofríos y rabia cada vez que abro el periódico o alguna revista y me topo con los actores sociales-periodistas metiches, covertidos a la fuerza el líderes de opinión, que imponen sus críticas mediocres sobre la situación del país.
Problemas domésticos a diestra y siniestra. La realidad es que Rafael Correa no ha sabido sostener su papel de Super Man, pues los villanos de siempre, a lo mejor por su sobrada experiencia, han actuado mejor.
Polémica causaron los comentarios de Correa sobre los apellidos "aniñados" del país. Posiblemente, en su afán populista se mandó tremenda estupidez, que no ha hecho otra cosa que generar comentarios aún más huecos y absurdos sobre el tema. Lo gracioso fue toparme con una de las columnas de la revista Vistazo, quizás la más pobre de todas siempre, la del Señor Carlos Vera. Esta quincena decidió divagar sobre su postura frente a los comenatrios del presidente.
"Revive el concepto superado de alcurnia o nobleza en los apellidos por su pasado o rimbombancia (...) todos merecen respeto o son susceptibles de gloria, independientemente de su genealogía". Qué idealista resulto ser el "veraz" Vera o su ingenuidad para sostener una mentira tal, es lo más cínico de repertorio.
En fin, pero qué dice Vera sobre la asamblea: "Correa torpedea su mayor objetivo sumándole innecesarias resistecias, salvo que no lo sea y resulte cierta aquella especulación de su candidatura a la Asamblea para regir desde allí con los plenos poderes que invoca". Especulación de otra especulación. El tema de la asamblea y un posible riesgo de dictadura, me suena más a los deseos frustados de generar rating por parte de medios y periodistas, para, según ellos convertirse en las futuras "gargantas profundas" ecuatorianas y así asegurarse una cómoda jubilación.
La consulta se encuentra a tan solo 10 días de la publicación de la revista y prefieren opacarla con los pueriles y vendedores comentarios de Correa, cuando más de la mitad de los votantes no tiene idea de lo que ofrece la Asamblea Constituyente y son presas fáciles de las falsas promesas electorales.
Lo mismo ocurre con el casi siempre atinado Santiago Roldós, quien en esta edición se dedica a recordar sus años de colegio, cuando fue alumno del Presidente en el Cristóbal Colón y lo apodaban "El caballo".
Con su particular sentido del humor, el que siempre rosa en el complejo y la tortura de ser pariente directo de los Bucaram, Roldós se burla de la actitud "boy-scoutIANA" del presidente.
Y si bien todos nos hemos llegado a burlar de esa moda imperealista, no cabe hablar de si Correa parecía "estatua ecuestre" en sus años mosos; o si este llegó al poder de la misma forma en que alcanzó la presidencia de la Federación de Estudiantes de la Universidad Católica de Santiago de Guayaquil, sugieriendo que desde época era un corrupto. De eso hablan todos y además, para chismográfos nos basta con Barahona.
Yo estoy convencida de que a este país chúcaro jamás va a a cambiar por un presidente, sino por la acción que tomemos los propios ciudadanos y de eso precisamente se olvidan nuestros flamantes periodistas, de ser ciudadanos. No quiero pensar que la asamblea es un espejismo más de cambio, aunque temo que lo sea si permitimos que las ratas Gutiérrez lleguen nuevamente al poder.
De lo que tengo certeza es que los medios de comunicación y sus tuertos líderes de opinión, no tiene más opción que vanagloriarse de su éxito, pero si este es un país de ciegos, ¿puede resultar un orgullo aquel liderazgo?
Yo voto por un NO para esos mediocres.
Problemas domésticos a diestra y siniestra. La realidad es que Rafael Correa no ha sabido sostener su papel de Super Man, pues los villanos de siempre, a lo mejor por su sobrada experiencia, han actuado mejor.
Polémica causaron los comentarios de Correa sobre los apellidos "aniñados" del país. Posiblemente, en su afán populista se mandó tremenda estupidez, que no ha hecho otra cosa que generar comentarios aún más huecos y absurdos sobre el tema. Lo gracioso fue toparme con una de las columnas de la revista Vistazo, quizás la más pobre de todas siempre, la del Señor Carlos Vera. Esta quincena decidió divagar sobre su postura frente a los comenatrios del presidente.
"Revive el concepto superado de alcurnia o nobleza en los apellidos por su pasado o rimbombancia (...) todos merecen respeto o son susceptibles de gloria, independientemente de su genealogía". Qué idealista resulto ser el "veraz" Vera o su ingenuidad para sostener una mentira tal, es lo más cínico de repertorio.
En fin, pero qué dice Vera sobre la asamblea: "Correa torpedea su mayor objetivo sumándole innecesarias resistecias, salvo que no lo sea y resulte cierta aquella especulación de su candidatura a la Asamblea para regir desde allí con los plenos poderes que invoca". Especulación de otra especulación. El tema de la asamblea y un posible riesgo de dictadura, me suena más a los deseos frustados de generar rating por parte de medios y periodistas, para, según ellos convertirse en las futuras "gargantas profundas" ecuatorianas y así asegurarse una cómoda jubilación.
La consulta se encuentra a tan solo 10 días de la publicación de la revista y prefieren opacarla con los pueriles y vendedores comentarios de Correa, cuando más de la mitad de los votantes no tiene idea de lo que ofrece la Asamblea Constituyente y son presas fáciles de las falsas promesas electorales.
Lo mismo ocurre con el casi siempre atinado Santiago Roldós, quien en esta edición se dedica a recordar sus años de colegio, cuando fue alumno del Presidente en el Cristóbal Colón y lo apodaban "El caballo".
Con su particular sentido del humor, el que siempre rosa en el complejo y la tortura de ser pariente directo de los Bucaram, Roldós se burla de la actitud "boy-scoutIANA" del presidente.
Y si bien todos nos hemos llegado a burlar de esa moda imperealista, no cabe hablar de si Correa parecía "estatua ecuestre" en sus años mosos; o si este llegó al poder de la misma forma en que alcanzó la presidencia de la Federación de Estudiantes de la Universidad Católica de Santiago de Guayaquil, sugieriendo que desde época era un corrupto. De eso hablan todos y además, para chismográfos nos basta con Barahona.
Yo estoy convencida de que a este país chúcaro jamás va a a cambiar por un presidente, sino por la acción que tomemos los propios ciudadanos y de eso precisamente se olvidan nuestros flamantes periodistas, de ser ciudadanos. No quiero pensar que la asamblea es un espejismo más de cambio, aunque temo que lo sea si permitimos que las ratas Gutiérrez lleguen nuevamente al poder.
De lo que tengo certeza es que los medios de comunicación y sus tuertos líderes de opinión, no tiene más opción que vanagloriarse de su éxito, pero si este es un país de ciegos, ¿puede resultar un orgullo aquel liderazgo?
Yo voto por un NO para esos mediocres.